Eventración después de una operación de abdomen: por qué aparece y qué se puede hacer
Tabaco, infección de la herida, obesidad y diabetes aumentan el riesgo de que la cicatriz de una laparotomía ceda. Qué dicen los datos de la guía europea y qué opciones hay.
Una operación de abdomen deja algo más que una cicatriz en la piel. Por debajo, la pared muscular también se ha cortado y se ha vuelto a cerrar. A veces ese cierre cede con el tiempo y aparece un bulto sobre la cicatriz. Se llama hernia incisional o, en el lenguaje de muchas consultas, eventración.
Es una de las complicaciones más comunes de la cirugía abdominal. Aun así, muchos pacientes no han oído hablar de ella hasta que la notan. Este artículo explica por qué aparece, qué la hace más probable y qué opciones hay.
Qué es y dónde aparece
Es una hernia que se forma en el sitio de una incisión quirúrgica previa. La más estudiada es la de las laparotomías de línea media, el corte vertical que va del esternón hacia el pubis. También puede aparecer en otras incisiones, incluidos los orificios de la laparoscopia, aunque con otras características.
La guía de la Sociedad Europea de Hernia sobre la hernia incisional de línea media cita un metaanálisis con más de 14.000 pacientes. En él, la incidencia a los dos años de una incisión de línea media fue del 12,8 % (EHS, BJS, 2023). Muchas eventraciones se hacen evidentes en los primeros años, aunque no siempre enseguida.
Cómo se nota
- Un bulto sobre la cicatriz o junto a ella, que crece al ponerte de pie, toser o hacer fuerza.
- Sensación de tirantez o de pared «floja» en esa zona.
- Molestia al final del día o después de esfuerzos. Algunas no duelen en absoluto.
Si la cicatriz es larga o hay sobrepeso, un bulto pequeño puede pasar desapercibido. Eso no es motivo de alarma por sí mismo: basta con comentarlo en la próxima consulta.
Qué la hace más probable
La guía europea revisa varios factores de riesgo con datos de estudios. Los más claros:
| Factor | Qué recogen los estudios citados en la guía |
|---|---|
| Tabaco | 18 % de hernia incisional en fumadores frente a 7,7 % en no fumadores y exfumadores |
| Infección de la herida | 19,4 % tras una infección del sitio quirúrgico frente a 6,9 % sin infección |
| Sobrepeso y obesidad | Riesgo aumentado con un IMC igual o superior a 25 |
| Diabetes | Riesgo alrededor de 1,7 veces mayor que en personas sin diabetes |
Hay otros factores que dependen de la propia operación, como el tipo de incisión o la técnica de cierre. La guía señala que cerrar la pared con puntos pequeños y cercanos, con sutura continua de absorción lenta, reduce el riesgo de eventración. Es la técnica conocida como small bites. Esa elección corresponde al equipo quirúrgico.
Si ya tienes una: las opciones
Valoración y pruebas
El diagnóstico empieza por la exploración. Para conocer el tamaño real del defecto y planificar una posible reparación, la guía considera el TAC la prueba más sensible. No siempre hace falta: depende de lo que se vaya a decidir.
Operar o vigilar
No todas las eventraciones se operan de inmediato. En pacientes con pocos síntomas, sobre todo si el riesgo quirúrgico es alto, se puede plantear vigilar. La guía recoge datos de seguimiento con un riesgo de episodio agudo del 1,24 % al año, que sube al 2,59 % a los cinco años. Esto significa que la espera es una opción razonable en muchos casos. También significa que hay que conocer los signos de alarma.
Prepararse antes de una reparación
Cuando se decide operar una eventración, la guía recomienda optimizar al paciente antes de la cirugía: dejar de fumar, perder peso si el IMC es alto, controlar bien la diabetes y mejorar la capacidad pulmonar. No es un trámite: son los mismos factores que se asocian a que la hernia aparezca y a que la reparación vaya peor. Por eso a veces el cirujano propone retrasar la intervención unos meses con objetivos concretos.
Cuándo no hay que esperar
Igual que con otras hernias, acude a urgencias si:
- El bulto se queda fuera, duro y muy doloroso.
- La piel encima se pone roja o morada.
- Hay vómitos o no expulsas gases ni heces.
Lo que puedes hacer tú si vas a operarte del abdomen
No hay nada que garantice que no aparezca una eventración. Hay factores de riesgo que dependen en parte del paciente y que conviene hablar con tu equipo antes de una cirugía programada:
- Tabaco: pregunta en tu centro de salud por el apoyo para dejar de fumar. Cuanto antes de la operación, mejor.
- Diabetes: llegar con buen control mejora la cicatrización.
- Herida: sigue las pautas de cura que te den y consulta pronto si la herida se enrojece, supura o se abre.
- Esfuerzos en la recuperación: los plazos para cargar peso o volver al deporte los fija tu cirujano según la intervención; no hay una cifra que valga para todos.
hern-ia y la eventración
La herramienta que desarrollamos para atención primaria pregunta por cirugías abdominales previas, entre otros datos, porque cambian la vía de derivación y la técnica que valorará el cirujano. Está en fase de ensayo clínico y no sustituye el criterio del profesional. Lo explicamos en cómo funciona. Si eres profesional sanitario y te interesa participar, tienes la vía en contacto.
Fuentes
- Sanders DL, Pawlak MM, Simons MP, et al. Midline incisional hernia guidelines: the European Hernia Society. Br J Surg. 2023;110(12):1732-1768. Texto completo · PMC